En el mundo de la NBA, pocas personas no han escuchado el nombre de
Chris Mullin. Recientemente fue nominado, aceptado y exaltado al Salón de la Fama. Este logro es el mayor otorgado a un jugador de baloncesto en la NBA. Es la crème de la crème de la propia gloria y es la forma en que la asociación y los fans honran e inmortalizan a sus héroes.
Mullin - un jugador de Brooklyn - lleva el sello de New York en su manera de jugar baloncesto. Siempre se sintió orgulloso de sus raíces, su deseo de quedarse y jugar en St. Johns así lo demuestra. De hecho, Chris Mullin es parte de lo que algunos expertos del juego han denominado de - "raza en extinción" – de la raza blanca, nacido en EE.UU. y superestrella del baloncesto. De hecho, tan magnífico fue su juego que fue seleccionado cinco veces en su carrera para representar al equipo All-Star...